Antibióticos y flora intestinal

Antibióticos y flora intestinal

Muchos antibióticos administrados por vía oral, especialmente los de amplio espectro (ejemplo: Amoxicilina / Ácido clavulánico), pueden desencadenar un desequilibrio en la microbiota intestinal y la consecuente diarrea.

Los antibióticos matan a todas las bacterias, patógenas y beneficiosas. Se ha descrito que la modificación en la composición de la microbiota intestinal es una reducción en el número de Lactobacillus y Bifidobacterium, que favorece la proliferación de patógenos.

Diarrea por antibiótico

Aproximadamente una cuarta parte de los pacientes que consumen antibióticos presentarán diarrea como efecto secundario. En los niños el uso de antibióticos es tres veces mayor al de la población adulta. En un 20% de los casos, sobre todo en pacientes ancianos y hospitalizados, la diarrea asociada a antibióticos puede evolucionar a una forma más grave, la colitis pseudomembranosa producida por la bacteria Clostridium difficile.

 

Los estudios realizados han podido demostrar que los probióticos en combinación con antibióticos reducen el riesgo de diarrea asociada a los mismos. Los probióticos pueden reducir los casos nuevos y la duración de diarrea, y en particular los que contienen bacterias regeneran rápidamente la microbiota intestinal alterada por el antibiótico.

 

Teniendo en cuenta que el antibiótico puede disminuir la eficacia del probiótico, se recomienda espaciar una o dos horas la toma del probiótico respecto a la del antibiótico. Su administración debe realizarse al principio del tratamiento, sin esperar a que se desencadene el cuadro diarreico.

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