Molestias gastrointestinales en adultos

El Síndrome de Intestino Irritable (SII) es un trastorno gastrointestinal funcional frecuente. Se caracteriza por la presencia de dolor abdominal tipo cólico y cambios en el ritmo intestinal (estreñimiento, diarrea o ambos) en ausencia de alteración orgánica que lo justifique. También puede haber síntomas de meteorismo, inapetencia o distensión abdominal.

 

El SII es una de las patologías gastrointestinales más frecuentes, con un importante impacto en la salud pública por su frecuencia y porque se asocia a un elevado coste social y económico. Su prevalencia en España está entre el 10-15%. Hasta el 20% de la población joven y adulta presenta sintomatología que se adapta al SII, con una mayor frecuencia de afectación en las mujeres.

 

Aunque se desconoce su causa, hay datos que apoyan su relación con la microbiota intestinal, siendo ésta diferente a la de los individuos sanos. La mayoría de los estudios sugieren que varias especies de Bifidobacterium y de Lactobacillus tienen beneficios en su tratamiento. En concreto, el empleo de probióticos multiespecie (Streptococcus thermophilus, Lactobacillus acidophilus, L. rhamnosus, Bifidobacterium lactis, B. longum y B. bifidum) en pacientes con el diagnóstico de SII (con estreñimiento, diarrea o mixto) ha reportado un alivio global de la distensión abdominal, la flatulencia y mejora del dolor a las 4 semanas de tratamiento. Las mejorías clínicas se han asociado a una modificación significativa de la composición de la microbiota intestinal. La dosificación y duración del tratamiento será según severidad del síndrome, del paciente y del prospecto del producto.

 

Junto con el tratamiento coadyuvante con probiótico, se recomienda seguir medidas higiénico-dietéticas:

 

  • Evitar alimentos y bebidas que estimulen el intestino: frutas y verduras flatulentas, bebidas gaseosas, etc.
  • Incrementar la fibra puede mejorar en caso de estreñimiento, pero empeora en caso de distensión y diarrea.
  • Ejercicio regular.
  • Reducir la ansiedad.

Molestias gastrointestinales en adultos

Alrededor del 10-15% de la población occidental presenta molestias gastrointestinales que se caracterizan por dolor o malestar abdominal que se acompaña de alteraciones en el hábito deposicional (con predominio de estreñimiento, de diarrea o bien hábitos intestinales alternantes).

Algunos de estos pacientes acabará siendo diagnosticado de Sindrome del Intestino Irritable (SII).

Dolor abdominal

También puede presentarse gases intestinales, inapetencia o distensión abdominal que no se explican por la existencia de una enfermedad de base. Además de los síntomas digestivos, se pueden presentar síntomas no intestinales como náuseas, urgencia en la micción o sensación de micción incompleta, fatiga, dolores musculares y dolores de cabeza.

 

Su causa es aún desconocida aunque se postula que existe una alteración del sistema nervioso gastrointestinal que originaría una sensibilidad intestinal aumentada y alteración del ritmo gastrointestinal. Otro factor implicado es la alteración de la microbiota intestinal en la que los probióticos tienen un papel fundamental.

El tratamiento de las molestias gastrointestinales se basa en:

  • Medidas higiénico-dietéticas:
    • Realizar comidas de pequeño volumen y frecuentes a lo largo del día.
    • Incluir alimentos con fibra soluble (se encuentra en las zanahorias, las manzanas y el dulce de membrillo, entre otros) ayuda a aliviar el estreñimiento. Los alimentos con fibra insoluble (se encuentra en los cereales integrales y las verduras, entre otros) se recomienda limitarlos porque pueden agravar los síntomas.
    • Evitar alimentos grasosos y omitir el consumo de azúcar.
    • Abstenerse de alimentos muy condimentados (platos precocinados, picantes, etc.) y flatulentos (col de Bruselas, col, espárragos y alcachofa, entre otros). Evitar las bebidas carbonatadas, chicles y la ingestión rápida, que pueden favorecer la producción de gas.
    • En aquellos pacientes en los que se sospecha que puede haber alimentos que desencadenen los síntomas, se deben eliminar éstos de la dieta (lactosa, gluten, fibra, alimentos “light”, edulcorantes artificiales, etc.).
    • Controlar el estrés.
    • El ejercicio regular es importante (como caminar o nadar); también lo es el sueño adecuado.
    • Establecer periodos regulares para las evacuaciones.
  • Fármacos: Los tratamientos farmacológicos disponibles están orientados a tratar los síntomas (dolor, gases, estreñimiento…).
  • Probióticos: Existen diversos estudios que han demostrado la eficacia terapéutica de los probióticos en el manejo de las molestias digestivas.
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