Dermatitis atópica

La dermatitis atópica (DA) se caracteriza por una inflamación de la piel que se acompaña de piel seca, rojeces y picor. Suele afectar a la parte interna de los codos, la zona posterior de las rodillas y a la cara, aunque también puede cubrir más partes del cuerpo.

Puede afectar a entre el 15 y el 20% de los niños y al 2-3% de los adultos, sobre todo en las sociedades occidentales. Los niños con dermatitis atópica tienen un mayor riesgo de sufrir trastornos del comportamiento, emocionales y del sueño. Se estima que aproximadamente el 50% de los niños que padezcan dermatitis atópica durante la infancia, continuaran padeciéndola en la edad adulta.

Es la enfermedad crónica de la piel más frecuente de la infancia y afecta a menudo a personas con otras enfermedades alérgicas como el asma, la rinitis o alergias a determinados alimentos. La historia familiar de enfermedad influye de tal manera que, si un progenitor está afectado, la prevalencia se estima en un 60%. Cuando los progenitores afectados son dos, la prevalencia sube hasta el 80%.

El origen de la dermatitis atópica es ambiguo y no ha sido totalmente esclarecido hasta el momento. Determinados factores fisiopatológicos desempañarían un papel clave: alteraciones de las funciones de la barrera de la piel, alteraciones en la respuesta inmunitaria, factores genéticos y ambientales. Esto podría asociarse a cambios en la microbiota intestinal. Hay que tener en cuenta que la DA tiende a empeorar cuando la persona se expone a factores desencadenantes, como sequedad cutánea, irritantes, estrés emocional, calor, transpiración e infecciones.

La modulación de la microbiota con el empleo de probióticos y prebióticos para la prevención y el tratamiento de diversas afecciones dermatológicas tanto en preparados orales como por vía tópica es cada día más utilizada por los profesionales de la salud como médicos y farmacéuticos.

La dermatitis atópica es la enfermedad cutánea donde se centran la mayoría de estudios realizados para evaluar el efecto de los probióticos y podrían ser útiles en niños y adultos afectados por dermatitis atópica. Según la bibliografía, la terapia con probióticos que tendría una mayor eficacia en estos casos, debería incluir una combinación de cepas de lactobacilos y bifidobacterias.

Bibliografía

  1. Jaume, M. E. & Guerra Pérez, T. Dermatitis atópica. Protoc diagn ter pediatr 2, 161–175 (2019).
  2. Avena-Woods, C. Overview of Atopic Dermatitis. Am. J. Manag. Care 23, S115–S123 (2017).
  3. Klinnert, M. D. et al. Role of behavioral health in management of pediatric atopic dermatitis. Annals of Allergy, Asthma and Immunology 120, 42-48.e8 (2018).
  4. GONZÁLEZ, F. J. E. D. P. M. E. P. L. M. R. B. DESDE EL INTESTINO A LA PIEL. PROBIÓTICOS EN LA PRÁCTICA CLÍNICA. Programa Form. Semer. (2018).
  5. Hajar, T. & Hanifin, J. M. S pecial A rticle New and developing therapies for atopic dermatitis *. Spec. Artic. New Dev. Ther. atopic Dermat. 104–107 (2018).
  6. Boguniewicz, M. et al. Expert Perspectives on Management of Moderate-to-Severe Atopic Dermatitis: A Multidisciplinary Consensus Addressing Current and Emerging Therapies. J. Allergy Clin. Immunol. Pract. 5, 1519–1531 (2017).
  7. Byrd, A. L., Belkaid, Y. & Segre, J. A. The human skin microbiome. Nat. Rev. Microbiol. 16, 143–155 (2018).
  8. SEFAC-SEPyP. Guía de actuación y documento de consenso sobre el manejo de preparados con probióticos y prebióticos en la farmacia comunitaria. 2018.